Algunos criterios que se pueden considerar para
identificar las experiencias lúdicas:
1. La no-literalidad: las situaciones lúdicas
se caracterizan por un cuadro en el cual la realidad interna predomina sobre la
externa.
2. Efecto positivo: el JUEGO se caracteriza
normalmente por los signos de placer y de alegría pero fundamentalmente de
entre-tenimiento ( el poder estar
absorto entre dos tiempos , el interno o SUBJETIVO y el externo o REAL)
3. Flexibilidad: las personas están más
dispuestas a ensayar nuevas combinaciones de ideas y de comportamientos en
situaciones lúdicas que en otras actividades de la vida ‘real’
4. Prioridad del proceso: en cuanto el sujeto
juega, su atención está concentrada en la actividad en sí y no en sus
resultados o efectos.
5. Libre elección: jugar en una zona
transicional es del orden de la libertad. Sólo uno entra en ella o no entra, no
nos pueden obligar a estar desde una dimensión lúdica.
6. Control interno: en el transcurrir de una
actividad o experiencia lúdica son los
propios jugadores los que determinan el desarrollo de los acontecimientos.
A todo lo dicho anteriormente podemos
agregarle, casi como una característica fundamental de la capacidad lúdica: que
siempre va acompañada de un sentimiento de tensión y alegría y de la conciencia
de Ser de otro modo que en la vida corriente.
El desarrollo de esta capacidad, a la que comúnmente
se denomina ‘el juego ‘ , y que nosotros nos referiremos como EL JEUGO trasciende la infancia , y se expresa en la
cultura en forma de rituales, en las competencias atléticas, en los
espectáculos, en las manifestaciones folklóricas y en las expresiones del arte
como el teatro, la música, la plástica, la pintura.
Las prácticas Lúdicas se identifican dos
componentes básicos:
· Uno,
relacionado con la creación de situaciones imaginarias llevadas a la acción en
un espacio tiempo determinado, mediante la cual el sujeto satisface,
curiosidades, emociones y necesidades, en la interacción con otros sujetos;
· El otro, relacionado con la presencia de
símbolos que identifican objetos o situaciones reales.
El
desarrollo de la capacidad lúdica es fundamentalmente
una acción simbólica
La consecuencia de pensar la Lúdica desde la
función simbólica, lleva a plantear que su esencia no existe en la acción
propiamente dicha del juego y sus múltiples manifestaciones sino que reside en
la sensibilidad del sujeto, en su conciencia y su imaginación creadora de
símbolos Lúdicos recreados en las diferentes formas de la acción o expresión
Lúdica.
EL JUEGO ES LUDICO, PERO NO TODO LO LUDICO ES
JUEGO.
Esto nos obliga a aclarar que existe un
obstáculo para el entendimiento del concepto ‘juego’ que proviene de una
economía de términos que realiza el idioma español. Veamos
Con el término juego, el castellano hace
alusión al concepto de lúdico como calificativo de una capacidad que
tenemos los seres humanos (mas adelante definiremos) y también hace
referencia al juego como uno de los formatos en los cuales se presenta la
posibilidad de desarrollar dicha capacidad. ( ver próxima ficha de estudio)
La lúdica como capacidad se entiende como unadimensión del desarrollo humano,
siendo parte constitutiva del ser humano, como factor decisivo para lograr
poner en marcha y enriquecer todos los otros procesos que como
capacidades puede realizar el ser humano.
La Lúdica fomenta entonces el desarrollo
psico-social del ser humano, la adquisición de saberes, la conformación de la
personalidad, y se manifiesta en una amplia gama de actividades donde
interactúan el placer, el gozo, la creatividad y el conocimiento.
Es la atmósfera que envuelve el ambiente del
aprendizaje en cualquier orden de la vida, sea el de la Educación Formal, no
formal o informal.
La Capacidad lúdica se desarrolla articulando
las estructuras psicológicas globales tales como las cognitivas, afectivas y
emocionales. Como toda capacidad es necesario desarrollarla para que se
convierta en cualidad y hábito y no en una incapacidad por falta de uso. Como
todo desarrollo humano implica poner en funcionamiento toda nuestra percepción
a través de los seis sentidos.
La lúdica
o JUEGO (de aquí en mas escrito con mayúscula diferenciándolo del juego como
formato específico) es la capacidad que le
permite actuar al ser humano cono un artesano en
la fabricación de una zona de Di- versión ( en al cual puede
darle otra versión a la vida exterior que se le presenta) .
Esa zona
que fabrica es una zona principalmente de CONFIANZA, pero también
de distensión frente al imperativo de LO REAL, es una zona de goce,
de placer, propicia para el acto creador.
Esta zona
a la que el psicólogo Donald Winicott denominó transicional, se
encuentra entre el caos y el orden, entre lo inconsciente y consciente, entre
lo interno y lo externo, producto esto último, de los procesos de legitimación
social y cultural en que se mueve el sujeto creador.
Desde la
perspectiva anterior EL JUEGO no pertenece a una realidad psíquica interna, ni
a una realidad exterior, sino que el JUEGO a nivel del desarrollo
humano, se encuentra en una zona transicional propicia
para el acto creador. Es decir, lo que allí sucede no está sujeto a
la lógica ni a reglas, sino que es un espacio libertario y sin más sentido que
la creación misma de uno mismo.
De esta
forma se podría afirmar que el JUEGO es el camino más corto que hay entre el
reino de la posibilidad y el reino de la libertad. En el cruce de las dos zonas
anteriores (interna – externa) se produce un auto ordenamiento que
produce la acción misma de la LÚDICA, permitiendo que en dicho espacio el
sujeto creador viole todo tipo de reglas existentes para poder producir un
espacio del placer libertario que sólo se produce en el juego libre,
permitiendo de esta forma gestar un lugar difuso o borroso, que no permite
delimitar límites o espacios predeterminados.
La
libertad que produce lo lúdico es la capacidad que tiene el ser
humano de romper su orden simbólico y proponer nuevos modelos de acción y
pensamiento.
EL JUEGO como zona
transicional es paradójica, puesto que es, una zona que
permite reafirmar al mismo tiempo lo interno y lo externo como ausencias y como
presencias, similar a lo que ocurre en los sueños, es decir, donde se unen el
caos y el orden para presentarnos un ambiente propicio a la libertad de
nuestros pensamientos.
La lúdica
para desarrollarse debe estar desprovista de toda preocupación
funcional para que realmente el ser humano se introduzca en esos espacios de
‘trance’ – de goce libertario en el que sólo se puede entrar sin reglas, ni
espacios prefijados. .
Algunos criterios que se pueden considerar
para identificar las experiencias lúdicas:
1. La
no-literalidad: las situaciones lúdicas se caracterizan por un cuadro en el
cual la realidad interna predomina sobre la externa.
2. Efecto
positivo: el JUEGO se caracteriza normalmente por los signos de placer y de
alegría pero fundamentalmente de entre-tenimiento ( el poder estar
absorto entre dos tiempos , el interno o SUBJETIVO y el externo o
REAL)
3.
Flexibilidad: las personas están más dispuestas a ensayar nuevas combinaciones
de ideas y de comportamientos en situaciones lúdicas que en otras actividades
de la vida ‘real’
4. Prioridad
del proceso: en cuanto el sujeto juega, su atención está concentrada en la
actividad en sí y no en sus resultados o efectos.
5. Libre
elección: jugar en una zona transicional es del orden de la libertad. Sólo uno
entra en ella o no entra, no nos pueden obligar a estar desde una dimensión
lúdica.
6.
Control interno: en el transcurrir de una actividad o experiencia
lúdica son los propios jugadores los que determinan el desarrollo de
los acontecimientos.
A todo lo
dicho anteriormente podemos agregarle, casi como una característica fundamental
de la capacidad lúdica: que siempre va acompañada de un sentimiento
de tensión y alegría y de la conciencia de Ser de otro modo que
en la vida corriente.
El
desarrollo de esta capacidad, a la que comúnmente se denomina ‘el juego ‘ , y
que nosotros nos referiremos como EL JEUGO trasciende la infancia , y se
expresa en la cultura en forma de rituales, en las competencias atléticas, en
los espectáculos, en las manifestaciones folklóricas y en las expresiones del vdarte como el teatro, la música, la plástica,
la pintura.
Las prácticas Lúdicas se identifican dos componentes básicos:
· Uno, relacionado con la creación de situaciones imaginarias llevadas a
la acción en un espacio tiempo determinado, mediante la cual el sujeto
satisface, curiosidades, emociones y necesidades, en la interacción con otros
sujetos;
· el otro, relacionado con la presencia de símbolos que identifican
objetos o situaciones reales.
El desarrollo de la capacidad
lúdica es
fundamentalmente una acción
simbólica
La
consecuencia de pensar la Lúdica desde la función simbólica, lleva a plantear
que su esencia no existe en la acción propiamente dicha del juego y sus
múltiples manifestaciones sino que reside en la sensibilidad del
sujeto, en su conciencia y su imaginación creadora de símbolos Lúdicos
recreados en las diferentes formas de la acción o expresión Lúdica.
Aquí volvemos entonces a nuestra afirmación inicial:
El juego es lúdico, pero no
todo lo lúdico es juego
La Lúdica es una dimensión de la espiritualidad del ser humano. El sentido de lo Lúdico lo constituye la libre identidad de la conciencia del sujeto, con acciones que satisfacen simbólicamente las necesidades de su voluntad, sus emociones y afectos en busca de trascender una realidad objetiva que lo atrapa en su inmediatez y le proporciona felicidad.
La Lúdica es una dimensión de la espiritualidad del ser humano. El sentido de lo Lúdico lo constituye la libre identidad de la conciencia del sujeto, con acciones que satisfacen simbólicamente las necesidades de su voluntad, sus emociones y afectos en busca de trascender una realidad objetiva que lo atrapa en su inmediatez y le proporciona felicidad.
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